Aulas en el siglo XXI


Por Karen Morelli

En un mundo globalizado y en constante transformación en la construcción del conocimiento, las aulas del siglo XXI no pueden estar ajenas a ese cambio. Por lo tanto, las escuelas deben dar soluciones a las demandas actuales que la sociedad presenta.

Fuente: http://www.willitmaketheboatgofaster.com/wp-content/uploads/2015/08/digital-learning-in-the-workplace.jpg

Los alumnos de hoy forman parte de la generación que ha crecido en una sociedad digital, son los “nativos digitales”, término empleado por Marc Prensky, quien los define como aquellos jóvenes que han crecido con la tecnología y en consecuencia, tienen una habilidad innata en el lenguaje y los entornos digitales.

A continuación, compartimos una conferencia dictada en la Universidad del siglo 21 del Dr. Roberto Rosler, Neurocirujano y Director del Laboratorio de Neurociencias y Educación de la Asociación Educar.  



Hoy, los profesores además de capacitarse constantemente para mejorar su práctica en el proyecto de transformación, tienen la tarea de estimular el aprendizaje mediante nuevos contextos educativos que implican nuevas prácticas y situaciones, promoviendo un modelo de enseñanza que prepare y anime a los alumnos a resolver problemas, trabajar de manera colaborativa, crear e innovar, tanto dentro del aula como fuera.

La enseñanza con la incorporación de la dimensión digital se encuentra en pleno proceso de organización y no todas las instituciones se encuentran preparadas para dichos cambios. Además de contar con soportes para el funcionamiento, es necesaria la adaptación pedagógica a las necesidades de los grupos específicos de alumnos.

En las aulas actuales, para obtener la atención de los estudiantes es necesario generar clases dinámicas y las tecnologías son un recurso complementario a las clases presenciales. Las TICs permiten crear espacios de autonomía a los alumnos motivándolos a investigar, reflexionar sobre diferentes temáticas y permite además compartir el conocimiento entre los estudiantes. En este sentido, los profesores deben orientar a sus alumnos frente a la gran cantidad de información que pueden obtener a través de Internet.

Compartimos una infografía con advertencias y beneficios para la incorporación de la tecnología a las aulas:


Las redes sociales son herramientas que los alumnos están acostumbrados a utilizar cotidianamente. En este sentido y teniendo en cuenta que son un espacio de convergencia digital, presentamos distintas dinámicas que se pueden incorporar para generar actividades  participativas.

Facebook: brindar material trabajado en las clases, generar debates, un espacio para evacuar consultas.

Twitter: fomentar la escritura creativa en 140 caracteres, efemérides, creación de micro historias colaborativas.

Youtube: crear producciones de contenidos propios de forma privada, compartir videos de interés para la materia, análisis de videos, tutoriales virtuales.

Para finalizar, quiero compartir una frase del libro de Alfredo Hernando, “Viaje a la Escuela del Siglo XXI” 

“Una buena pregunta para el siglo XXI es aquella cuya respuesta no se pueda «googlear»”  

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